miércoles, 23 de mayo de 2018

ADIESTRADORES CANINOS… AYER Y HOY.



De muy niño, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, respondía: “Félix Rodríguez de la Fuente”. Más adelante, aún siendo niño, además del sueño de trabajar con fauna salvaje, quería ser adiestrador de perros. Era un aficionado absoluto y total a los perros gracias a mi abuelo (que sigue vivito y coleando). Leía todo sobre los animales y los perros, especialmente sobre su conducta. Tenía una biblioteca llena y uno de mis libros era “Cuando el hombre encontró al perro”, del gran etólogo Konrad Lorenz. La etología era mi pasión. Era como el ser naturalista… uno lo era cuando lo era de verdad… sin necesidad de validaciones externas. Y era Félix R.de la Fuente quien me dirigía a la etología.

Adiestradores había muy pocos. Eran gente muy “perrera”, que sabía manejarse con cualquier perro. Se buscaban la vida y se formaban habitualmente en Alemania y de forma autodidacta, pero eran muy duchos. Algunos pecarían de rudos, aunque eran otros tiempos. Yo estaba asociado a un grupo de adiestradores, y era el único niño pero iba a los campeonatos, aprendía de ellos y, sobre todo, de los perros, de los que siempre me acompañé. Devoraba los libros que había entonces, libros en blanco y negro, me empollaba la revista de actualidad -que entonces era muy técnica- y me imaginaba en sueños dirigiendo una de esas escuelas con sus obstáculos y sus mandangas. Era un niño raro porque en aquél entonces no había casi niños con estas aficiones. Lo que hoy viene siendo un friki. A los otros les gustaban los coches y el fútbol. Con 13 años hacía ya mis pequeñas exhibiciones de adiestramiento canino con mi perra Siba. Hasta que, al final, cumplí el sueño de formarme como adiestrador. De eso hace ya más de 25 años y yo no era aún ni veinteañero.

La formación era larga, dura y costosa. No entrabas a formarte sin tener previamente conocimientos básicos sobre perros porque entonces no pintabas nada allí; era una formación vocacional de apasionados (o frikies como se dice ahora). Un año duraba la formación para lo que se consideraba ser un novato con cierta base con la que poder arrancar. Un año en el que me mudé a Madrid para formarme en la única escuela de formación profesional que existía (lo que hoy tiene su continuación con la EFPC) y que abrió Nacho Sierra. Un año que dediqué al 100% a esta formación. Las mañanas para estudiar, ir a la escuela canina “De la Sierra” a entrenar con mi perro Kazán o trabajar con los de los clientes con el adiestrador Jesús Moreno Portland y el maestro Nacho Sierra, o incluso en las perreras, donde tanto se aprende; y, las tardes de todos los días, las dediqué a ir a las clases teóricas y prácticas. Presenciales, por supuesto.

Tras ser validado por un tribunal serio y muy exigente de renombrados adiestradores que no te conocían y que te podían catear sin ningún temblor en su pulso, empezabas tu nueva vida profesional… siempre continuando con la formación pues eras, sí, adiestrador, pero NOVATO. Guiado en todo momento por tus mentores (en mi caso los maestros Nacho Sierra y Amando Diego, que es de mi familia e instructor de la Fundación ONCE del Perro Guía), arrancabas tu vida profesional con mucha humildad y adiestrabas perros de particulares que tenían problemas más o menos complejos, y muchos perros de seguridad personal o profesional que entonces hacíamos. Después abrías tu centro canino, que era el único de la Comunidad Autónoma entera, y seguías creciendo lentamente en tu experiencia trabajando con cientos de perros durante años y formándote con múltiples cursos en diferentes modalidades y con distintos expertos…

Un día, de pronto, tras años de experiencia, te veías capacitado para cualquier cosa. Ya habías trabajado en muchas o casi todas las modalidades, habías visto suficientes perros y dueños como para atreverte con todo… en fin, que ya te considerabas de verdad un ADIESTRADOR DE PERROS. La verdad es que echo de menos cuando la profesión era otra cosa. Era tan respetada la profesión que nos daba vergüenza ponernos delante de profesionales consagrados; como en el arte y la ciencia.

Todo esto viene a colación de mi indignación y bochorno de hoy al ver el anuncio de un curso de formación de EDUCADOR CANINO de una duración de 5 días. Si fuera de un mes también me habría indignado. Si fuera de tres meses hubiera pensado que es un engaño creer que uno queda formado. Si fuera de seis meses habría pensado que esos no podían ser considerados profesionales… Pero una formación de 5 días me da VERGÜENZA AJENA. Si una persona quisiera trabajar profesionalmente regando plantas necesitaría más tiempo de formación que cinco días. Una persona que limpia portales necesita más de cinco días seguramente también. Cualquier cliente que acude a mí (y supongo que a cualquier otro) con un problema con su perro tiene inconmensurablemente más conocimiento y recibe más formación que la que puedan recibir en esa formación de “educadores caninos”. ¿Con qué cara voy yo ahora a atender una consulta con un cliente que tiene un problema con su perro, cuando puede pensar que he podido recibir formación basura y que hace una semana yo no tenía ni pajotera idea y que él tendrá más experiencia con perros que yo? Ahora entro en las casas de los propietarios pensando en si pensarán que soy otro mendigo de la formación rápida que me dedico a esto porque no he tenido otra cosa o no he sabido hacer otra cosa. ME INDIGNA, ME CABREA, ME ABOCHORNA Y ME ASQUEA.

Empezó el s.XXI y envilecieron la profesión. Le perdieron el respeto. Ahora cualquiera puede ser “adiestrador”, aquello que entonces era una profesión extraña pero respetada. Títulos de “Educador canino”, “Entrenador canino”, “Monitor canino”… surgieron por doquier… Esto empezó a ser el coño de la Bernarda. Y ha ido degradándose hasta el extremo… como una patraña especulativa en la que existe una oferta de formación profesional desenfrenada e irracional, muy alejada de la realidad de la demanda. Hay alumnos que seguidamente a su formación –que incluso puede ser ultrarrápida- se montan cursos de formación profesional. Es decir, no es que trabajen con perros de particulares sin estar preparados sino que se atreven a formar a supuestos profesionales. Tal es el grado de falta de respeto por la profesión. Que yo recuerde, empecé a formar profesionales sólo cuando ya llevaba 18 años como adiestrador profesional y cientos de perros trabajados y me llamaron y reconocieron para ello (que tampoco fui yo quien tuve la prepotente ocurrencia, quiero decir).

Así, tenemos supuestos adiestradores que están siendo requeridos por propietarios particulares para solventar problemas con sus perros, que se han pseudo-formado rápida y dudosamente con también supuestos adiestradores (educadores, entrenadores, monitores, que ahora se usan muchos nombres) que, a su vez, se acababan de pseudo-formar. Cualquier dueño de perro particular que haya pasado por mis manos tendrá, sin ninguna duda, más conocimiento y formación que estos supuestos profesionales (que para mí desde luego no lo son).

He llegado a leer un mensaje de este tipo: “¿Por qué no te haces el curso de educador canino en vez de llevar a tu perra a educar?”. Total, lo mismo le lleva menos tiempo… ¿Para qué llamar al fontanero para que te arregle un chaperón si puedes sacarte el título de fontanero? ¿Para qué ir a arreglarte la muela cuando puedes sacarte el título de dentista? ¿Provocan risa estas preguntas? Pues en esta profesión ESTÁ PASANDO.

De pronto me dice una peluquera canina: “Yo tengo el título (de educadora canina)”. Pero ¿Qué título? ¿Acaso existe “el título”? Un certificado que le dieron en alguna escuela privada por haber asistido a un curso que ellos organizaron y que llamaron “de educador canino”. Pero ¿qué seriedad es esta? ¿No es BOCHORNOSO Y VERGONZOSO? Se envilece la profesión. Espero que se comprenda; se deshonra, se humilla, se degrada, se denigra, se corrompe, se pervierte, se desacredita y se vicia. Está la Administración también pagando a “Escuelas de formación profesional” de adiestradores para que den formación a parados, que la reciben gratuitamente. Más formación basura recibida por personas sin ningún interés especial para ello. Más falta de respeto a una profesión que, según pintan hoy día, puede realizar cualquiera.
En el año 1992/93 ya Nacho Sierra intentó, seriamente, que fuera reconocida de forma oficial aquella formación que entonces reconocía y oficializaba el Consejo General de Colegios Veterinarios de España. Pero finalmente, por intereses que no llego a comprender bien, quedó en agua de borrajas. Y claro, ahora es imposible regular esto en condiciones porque hay quienes defienden métodos concretos (yo no y cualquier adiestrador profesional de verdad tampoco debería), y estos que defienden ciertos métodos concretos tienen mano en las Administraciones que podrían coordinar una regulación que les beneficiase a ellos por encima de los que no defiendan esos métodos; por lo tanto, ahora habría que definir cómo se imparte la formación, qué método es el adecuado si es que lo hay, y quién tiene capacidad y formación pedagógica para ser profesor, algo que a estas alturas es un imposible. Imposible también porque hay empresas potentes que podrían acaparar la formación y convertirla aún en algo más impuro y alejado del perro (incluso formación a distancia, que existe, aunque parezca mentira).
En estos años también se puso de moda el etólogo y también se confundió la definición del mismo. A mí me llaman como etólogo para resolver problemas de perros y siempre respondo: te respondo como adiestrador, no como un etólogo. Mi trabajo con la etología se refiere a investigación de conducta de fauna salvaje en su medio natural y no tiene absolutamente nada que ver con los perros. Está más relacionado con mi vocación de naturalista. Desde que la etología clínica se puso de moda, se liaron los términos. La Etología Clínica es una especialidad de la Veterinaria para tratar los problemas conductuales caninos y se cursa en un máster universitario. Claro que algunos hay que no manejaron un perro nunca, hicieron el máster, de formación teórica, y se convirtieron en etólogos clínicos, poniéndose a trabajar inmediatamente con problemas de conducta en perros y con todas las de la Ley.  
Aunque quizás sea peor un adiestrador que no sepa ni escribir bien y que ponga faltas ortográficas en su publicidad; esto puede parecer una sacadura de quicio por mi parte pero en la Universidad por cada falta te restan puntos. Porque… ¿Qué seriedad se le está dando a la profesión? ¿No habría que tener un filtro riguroso? Estamos ante una verdadera burbuja especulativa de la formación canina.

martes, 5 de diciembre de 2017

EL PERRO TIENE MÁS NEURONAS CORTICALES QUE EL GATO

La investigadora S.Herculano-Houzel y colaboradores, de la Universidad de Vanderbilt, Tennessee, con la colaboración de otros investigadores de varias universidades de otras partes del mundo, ha realizado un estudio novedoso sobre la cantidad de neuronas corticales en el cerebro de varias especies de carnívoros y ha descubierto algo que tantos debates ha generado desde siempre: que los perros tienen significativamente más neuronas corticales que los gatos. Ha descubierto también que los mapaches, en un cerebro del tamaño de el del gato, tienen tantas como algunos primates y que los osos, en cambio, tienen tantas como un gato en un cerebro diez veces más grande. 
Son este tipo de neuronas las que se asocian al pensamiento, la planificación, predicción y solución de problemas y los comportamientos cognitivamente complejos. 
Los perros cuentan con unos 530 millones de neuronas corticales y los gatos con unos 250 millones. El ser humano cuenta con 16.000 millones. 

Aunque esperaban que sus mediciones confirmasen la hipótesis de que los cerebros de los carnívoros tendrían más neuronas corticales que los de los herbívoros porque la caza es una actividad que exige una conducta compleja para la captura y a veces planificación de la misma, resultó que no fue así. La relación de neuronas con el tamaño del cerebro en carnívoros de medio y pequeño tamaño es la misma aproximadamente que la de los herbívoros. Y es que existe también una presión evolutiva sobre los herbívoros que les lleva a desarrollar comportamientos complejos para evitar a los predadores. 

En los carnívoros de gran tamaño vieron que la proporción de neuronas en relación al tamaño cerebral era menor. El cerebro de un carnívoro de tamaño medio como un perro tiene más neuronas corticales que el de una hiena, un león o un oso, con cerebros tres veces más grandes. Para los grandes predadores, la acción predatoria requiere de mucha energía. El cerebro es el órgano que más consume y más aún cuantas más neuronas corticales contenga. Los grandes predadores están adaptados a un bajo éxito en los lances de caza lo que puede que limite el desarrollo neuronal o esta es la conclusión. 
Los hallazgos parecen mostrar que el cerebro de los animales domésticos son más pequeños que sus correlativos salvajes, al menos en el caso de gatos, perros e incluso hurones. 
El mencionado caso del mapache es atípico.
Vídeo aquí: 














miércoles, 16 de diciembre de 2015

RUFO, DE OVIEDO


En algunos lugares hay perros que marcan el corazón de la gente. Eso dice muchas cosas buenas de la cultura de estos sitios, de su gente. Y del perro, claro. 
Rufo fue el perro de Oviedo. Ya había habido un Rufo querido por todos y adoptado por una persona que tenía una tienda en el centro y se encariñó con él. Después apareció otro perrín y se le llamó también Rufo. Rufo II, realmente. Nuestro protagonista, ya. 

Rufo, Rufo II, fue un perro vagabundo, libre, propiedad de nadie pero de todos. Seguramente fue abandonado vilmente por alguien que no le quiso en el año 1988. Fue más que querido, amado, por los asturianos de la capital. En los inviernos, se refugiaba en cualquier lugar porque en todos los lugares se le permitía. Todos le alimentaban. Vivía en el centro, en la zona del Parque de San Francisco, la zona de la Catedral, el Fontán... y su comportamiento era ejemplar. 

Rufo se presentaba en todos los acontecimientos sociales que había en la ciudad, y se acercaba a ver los partidos de fútbol, las obras de teatro e incluso la entrega de los premios Príncipe de Asturias. Era muy sociable. 

En esta foto sale como espontáneo delante del alcalde y políticos en 1990.  

En una ocasión fue recogido y llevado a la perrera municipal y toda la gente se manifestó en la calle exigiendo su liberación. Supongo que nadie lo adoptó personalmente porque era un perro libre, y así lo quería él y así lo respetaron todos, y era un perro de todos, no de nadie. Acompañó libre al pueblo en manifestaciones, fiestas y charangas. 

Alguno se lo llevó a casa alguna vez, ocasionalmente, antes de darle a elegir de nuevo su libertad, para lavarle y ofrecerle algún banquete además de cama caliente. De hecho, el Ayuntamiento de Oviedo se responsabilizó e hizo cargo de vacunarle, desparasitarle y asearle regularmente así como de velar por su salud, permitiéndole vivir en libertad. 
Rufo se hizo viejo en las calles de Oviedo. Cuando estaba viejín, se le tuvo que hacer una petición formal al Alcalde para poderle ofrecer un hogar y cuidados aptos para su estado, así que se le llevó a un albergue canino donde vivió con mucho cariño, libre, y con otros perros, sus últimos tres años, muriendo allí el mismo día que se celebraban las fiestas de Oviedo, el día de San Mateo de 1997, el 21 de septiembre. 
De Rufo se escribieron cuentos y hasta una película, cuyo casting se ha hecho recientemente. También se han hecho esculturas, como esta: 
y sobre todo la que se colocó en la calle para recordarle para siempre y que quien no le hubiera conocido, se interese por su historia. Un recuerdo bonito que dice mucho de las personas y de la ciudad de Oviedo. 


Esta estatua se pidió por parte de la gente al Ayuntamiento. Se creó una asociación de amigos de Rufo, se recogieron miles y miles de firmas pidiendo la estatua en recuerdo de Rufo, la gente donó el dinero, colaboraron empresas e instituciones (aquí se ve cuáles) y cuando se consiguió todo el dinero, el restante se donó a refugios. La estatua se inauguró finalmente el día de San Mateo, 21 de septiembre de 2015, exactamente 18 años después de que faltara Rufo. Allí estuvo el impulsor de la iniciativa, Manuel Calvo, la escultora, Sara Iglesias, y los concejales. 
Alguien que compartió muchos ratos con Rufo... 

Rufo delante de Galerías Preciados, en la calle Uría, delante de donde ahora se levanta su estatua. 




lunes, 9 de noviembre de 2015

MAREMMANO ABRUZZESES PARA LA CONSERVACIÓN DE PINGÜINOS Y BANDICOOTS


La mayor causa de extinción de especies en el mundo es la introducción de especies alóctonas, que compiten con las locales y endémicas, las depredan o las transmiten enfermedades. Son llamadas “invasoras” aunque en realidad son especies introducidas por el hombre en la mayoría de las ocasiones. Las especies alóctonas alteran los hábitats, provocan extinciones locales de las especies endémicas con las que compiten, y llevan a la homogeneización del ecosistema por pérdida grave de biodiversidad. Desde luego, esto conlleva impactos económicos. Se han utilizado muy diversos medios y se han gastado fortunas en controlar o eliminar fauna invasora.

Australia ha sido de siempre un ejemplo en ese drama. El zorro fue introducido en Australia con fines cinegéticos. También se introdujo el gato, y muchos se asilvestran. Ambas especies, como alóctonas que son, resultan muy dañinas para la biodiversidad australiana. De hecho, parecen ser la causa de la desaparición del 10% de los mamíferos del continente australiano. No es ninguna tontería. Las islas son los medios más sensibles a la aparición de especies alóctonas puesto que las especies isleñas se adaptan evolutivamente a un medio en condiciones muy limitadas y concretas y, al cambiar estas por la aparición de estas nuevas especies, se ven inadaptadas. La extinción más rápida de una especie la produjo un solo gato en una isla concreta de Nueva Zelanda. El gato era propiedad del ayudante del farero y en la isla había evolucionado un ave única, que no volaba. En un solo invierno exterminó la población mundial de aquella especie. Aquí más cerca, en Canarias, los gatos supusieron la extinción de la codorniz de La Gomera, y otras especies de las islas.  

En la isla Middle de Warrnambool, Australia, vive una colonia de pequeños pingüinos azules (Eudyptula minor). Hasta el año 2000 más o menos, era una isla llena de aves marinas que criaban en nutridas y ruidosas colonias. Por cambios en la sedimentación y corrientes de marea, los zorros pudieron acceder a la isla desde tierras continentales de Australia. Allí se encontraron un campo libre de alimento fácil. La población de pingüinos, que había llegado a contar con 1500 individuos, quedó reducida a menos de una decena debido a la depredación por zorros. 

Un granjero criador de pollos de la isla, Swampy Marsh, tenía perros Maremmano Abruzzeses (perros protectores de rebaños de los Abruzzos), como su perra Oddball, para evitar bajas  en sus gallinas por parte de los zorros y poder tener las gallinas al aire libre sin problemas, y sugirió la posibilidad del uso de estos perros para proteger a los pingüinos de los zorros durante la estación de cría, cuando los pollos de los pingüinos quedan en las colonias terrestres esperando la llegada de los padres, siendo entonces extremadamente vulnerables. 

El proyecto se llevó a cabo y el éxito fue rotundo. Desde que se usan los maremmanos abruzzeses, dos perras, no ha habido más bajas por zorro y la colonia de pingüinos se ha incrementado notablemente. 


En 2006 se cerró el acceso a turistas para poder proteger de alguna forma la anidación de pingüinos y ahora se puede entrar reservando un viaje “al encuentro de los Maremma” conociendo el proyecto de primera mano. Cuando estas dos perras se jubilen (pronto), serán llevadas otras dos y se ha recaudado para ello dinero a través de una película de éxito que dio a conocer el proyecto, que se ha convertido en famoso.

El éxito ha sido tal que una compañía de zoos de Victoria, en la costa continental de Australia, que realiza programas de conservación in situ, están empezando a usar maremmanos para proyectos de reintroducción del bandicoot barrado oriental (bandicut oriental, Perameles gunnii), un pequeño marsupial extinto en estado salvaje (debido a predación por zorros y gatos) que está siendo ya reintroducido en un ambicioso proyecto. Hay una panoplia de maremmas ya trabajando para proteger los bandicoots contra gatos y zorros. 





Aquí un zorro con un bandicoot. El zorro es dañino para estas especies marsupiales de Australia porque es un animal alóctono, introducido. En cambior, el zorro cumple un importante papel en los ecosistemas de su distribución natural. 







Por David Nieto Maceín


miércoles, 15 de julio de 2015

LAS MODITAS CANINAS

Actualmente me preocupa enormemente la moda que parece que ha estallado ya alrededor de la tenencia de malinois y border collies. En los años 90, cuando trabajaba en mi primer centro canino, éramos muy pocos los adiestradores profesionales. Nada nos podría haber hecho creer lo que pasa hoy. Cómo han sucedido los acontecimientos, y por qué,lo conocemos bien los que los fuimos viendo desde el comienzo, pero eso sería para otra conversación. Lo que es innegable es que, hoy día, hay más “educadores caninos” que perros. Ya no son sólo los que eran APASIONADOS –no meros aficionados- a los perros desde niños y que los conocían y entendían los que llegan a ser adiestradores; ahora cualquiera que haya tenido un perro y tenga cierto interés “se forma” con pasmosa facilidad para ser un “adiestrador”, o“educador”, o “entrenador”… La desgracia es que hay, hoy día, una enorme falta de formación en muchos aspectos, la formación ya no suele ser meticulosa y es sorprendentemente rápida… es la tendencia a la “formación rápida”, al título fácil… esas cosas de hoy; porque el modo de vida de la gente ha cambiado, las necesidades, las tendencias y las posibilidades. No quería yo entrar ahora en esas pseudo-críticas, pero me he liado. Lo que quería era señalar que muchos aficionados al adiestramiento canino, sin experiencia y sin conocimientos suficientes, se dejan llevar por el ansia y adquieren perros que están fuera de sus posibilidades. Y no es eso lo que me molesta mayormente sino el que las modas caninas terminan por estropear las razas. La moda atacó al dobermann tras unas desafortunadas películas en los años 70 que generaron una absurda leyenda negra. Le salvó la moda del rottweiler y el buen hacer del Club de la raza. El rottweiler -como el malinois o el border collie- sólo era conocido por los “muy cafeteros”, los que éramos unos frikies del adiestramiento. Vinieron pelis que extendieron su fama… y en pocos años ya había rottweilers en cada calle, se descuidó su selección y fue la hecatombe dela raza, desembocando en leyes y una mala y hasta merecida imagen. Después vino la moda de los perros nórdicos. En los 80 eran perros exotiquísimos y rarísimos de ver. En los 90, contra todo pronóstico, llegó a haber tantos huskies, malamutes y samoyedos que había refugios caninos dedicados exclusivamente a ellos. Destrozaron esas razas, su imagen y el interés que despertaban. La moda atacó luego a los pit bulls y staffords, hasta entonces sólo conocidos, en España, por los aficionados. Esa moda continúa… con las consecuencias que conocemos. En algunos países fue anterior y conllevó graves prohibiciones y tremendos problemas. Los labradores y golden retrievers tuvieron su momento y aparecieron muchos perros que no tenían nada que ver con lo que de esas razas se esperaba en su temperamento. Tuve mi primer perro de agua español -entonces siempre conocido como turco andaluz- una perra seleccionada, en 1984. Era una raza muy escasa. En los 90 eran perros de trabajo prodigiosos y de un carácter insuperable y maravilloso. Ahora están de moda, todo el mundo conoce la raza y cada vez más son las personas que te dicen lo mismo: que son perros muy “raros”e inseguros. Ciertamente, es cada vez más complicado encontrar un perro de agua con buen temperamento. Una pena. Yo por mi parte hice mucho trabajo para revertir esa situación antes de que llegase pero… la moda significaba el negocio de la venta de perros de pelo ensortijado… y aquél trabajo se fue por la borda… a ver si es rescatado.


Hoy me llega ese cartel y me ha inspirado este rollo. NO ADQUIERAS UN MALINOIS PORQUE HAS VISTO UNO ADIESTRADO…EN UNA PELI, EN COMPETICIONES… NI UN BORDER COLLIE PORQUE LOS HAS VISTO TRABAJANDO EN OBEDIENCIA…

En la más burda comparativa, es como comprar un Ferrari cuando terminas de sacar el carnet de conducir. Sería como si yo, que no tengo ni pajotera idea, comprase una moto de gran cilindrada… Bueno, con los perros seguramente no signifique un accidente pero sí algunos problemas que finalmente desembocarán en lo que he explicado antes. Esto lo escribo para desahogarme, sólo recibiré críticas y no significará nada, y pronto asistiremos al declive del border collie, con muchos ejemplares“raros”, “inseguros” e “impredecibles” o “desquiciados”, y de malinois sensibles, miedosos y sin temperamento alguno, lo que antes era impensable. Ya lo veréis, aunque espero equivocarme.

David Nieto Maceín


jueves, 18 de septiembre de 2014

¿EL GATO ES EL NUEVO MEJOR AMIGO DEL HOMBRE?

En este caso, parece que sí. O, al menos, del niño. Las cámaras de seguridad de la familia de este niño captaron un suceso sorprendente. Sucede en USA. Un perro descontrolado parece que anda en busca de un niño para cazar, puesto que su conducta está totalmente evidenciada en la filmación: detecta a la presa, se acerca con alta motivación en un pseudo-acecho que no completa porque la presa está fácil de capturar, y se produce la captura con mordida predatoria clara. La presa es un niño. El vídeo es espectacular hasta ahí pero lo más impresionante es lo que sucede en ese momento. La gata de la casa, es decir, la gata del niño, ataca de inmediato al perro en una clara conducta defensiva, y lo hace con una agresividad espectacular hasta el punto de hacer huir al perro, al que persigue. Impresionante. A ver quién puede explicar qué pasa por ese cerebro felino... los gatos cada día te sorprenden con alguna novedad.

VIDEO AQUÍ


miércoles, 12 de febrero de 2014

BUDY


 Os quiero presentar orgulloso a Budy. Fue hace ya muchos años, siendo un pequeño cachorro, cuando me llamó preocupada su dueña y protectora, Ana, porque era un poco rebelde y le mordía. La verdad es que tenía algún problemilla de inseguridad con los extraños, había sido separado de sus hermanos muy pronto aunque también tenía tendencias temperamentales innatas inamovibles; se revolvía y le gustaba enseñar su dentadura. Ana, dueña muy responsable, me llamó enseguida y se preocupó de acudir a las sesiones, me hizo caso en todo, realizamos un seguimiento adecuado, me llamó siempre que lo necesitó, y poco a poco fueron controlando (más que desapareciendo) sus problemas con los extraños y con la familia hasta convertirse en un perro bastante normal (con sus más y sus menos, supongo, porque esa inseguridad les habrá acompañado durante su vida y en el vídeo compruebo lo molesto que se pone ante las cámaras), educado y muy cariñoso que ha acompañado a Ana allá donde ha ido. 
Hoy ya es un veterano de 10 años con la cabeza asentada pero le fue diagnosticado un problema que preocupó mucho a Ana porque Budy quedaba paralítico. Pero vais a ver que todo ha tenido un final feliz. Este es Budy ya mayorcín: 
Mi mensaje de hoy es que un perro, si no tiene fuertes dolores que le incapaciten y le hagan sufrir, y lo "único" que tiene es un impedimento físico de inmovilidad sin sufrimiento algológico, dado que tienen la suerte de vivir el día a día, de ser capaces de jugar felizmente y sin complejos y sin pensar racionalmente en sus impedimentos como lo hacemos nosotros, pueden ser absolutamente felices si se les proporciona la posibilidad, con una silla adaptada de ruedas, de recuperar la movilidad lo máximo posible. Así que ahora os presento a un Budy que no ha dejado de ser feliz por un impedimiento físico que no le causa dolores. Enhorabuena para Budy y su dueña responsable. Por cierto; su lesión no es debida de forma directa a un accidente por realizar agility como dice en el video sino por un problema neural. Sí que se manifestó su cojera realizando los ejercicios y sí que hay que tener precaución cuando uno compite o entrena deportes como el Agility sobre todo en perros pesados y de cierta edad pero tampoco es para alertarse en este sentido.
Pinchad en este enlace para ver a Budy:  http://www.youtube.com/watch?v=G8BGUz5oelc